Hoy queremos compartir unos pequeños fragmentos, casi a modo de degustación, de Las Sirenas de Titán [Kurt Vonnegut, 1959].
Un libro que pone la ciencia-ficción al servicio de una cierta ironía y un humor finísimo, como esperamos quede constancia en estos breves ejemplos, que a su vez consideramos la mejor forma de recomendarlo:
I
Cualquier explicación sobre los infundibula crono-sinclásticos ofenderá seguramente a los especialistas en la materia. Como quiera que sea, la mejor explicación breve es la del Dr. Cyril Hall, que aparece en la decimocuarta edición de la Enciclopedia infantil de maravillas e inventos. Reproducimos aquí el artículo completo, amablemente autorizados por los editores:
Infundibula crono-sinclásticos. Imagina que tu papá es el hombre más inteligente de la tierra, y que conoce todo lo existe, tiene razón en todo y puede probarlo. Imagina ahora a otro chico en otro lindo mundo, a millones de años luz de distancia, y que el papá de ese chico es el hombre más inteligente de ese lindo mundo tan alejado. Y que es tan inteligente y tiene tanta razón como tu papá. Los dos papás son inteligentes, los dos papás tienen razón.
Sólo que si llegaran a encontrarse, se pelearían muchísimo, porque no estarían de acuerdo en nada. Tú puedes decir que tu papá tiene razón y que el papá del otro chico está equivocado, pero el Universo es un lugar enormemente grande. Hay espacio bastante para una inmensa cantidad de gente que tiene razón y sin embargo no se pone de acuerdo.
La razón de que los dos papás tengan razón y sin embargo se peleen tanto es la de que hay muchísimas maneras de tener razón. Pero hay lugares en el Universo donde todas las clases diferentes de verdades se ajustan tan bien como las piezas del reloj solar de tu papá. A esos lugares se les llama infundibula crono-sinclásticos. [...]
Crono significa tiempo. Sinclástico significa curvado hacia el mismo lado en todas direcciones, como la cáscara de una naranja. Infundibulum es lo que los antiguos romanos como Julio César y Nerón llamaban un embudo. Si no sabes lo que es un embudo, pídele a tu mamá que te muestre uno.
II
Koradubian afirmaba que Rumfoord le había hablado del año Diez Millones d.C.
Según Koradubian, en el año Diez Millones habría una tremenda barrida. Todas las crónicas relativas al período comprendido entre la muerte de Cristo y el año Un Millón serían echadas a la basura y quemadas. Así se haría, decía Koradubian, porque los museos y archivos atiborrados amenazaban con expulsar a los seres vivientes de la Tierra.
El período de un millón de años relacionado con la quema de trastos viejos, se resumiría en los libros de historia, según Koradubian, en una frase: Después de la muerte de Cristo hubo un período de reajuste que duró aproximadamente un millón de años.
Winston Niles Rumfoord lanzó una carcajada y dejó de lado el artículo de Koradubian.